
Una de las personalidad más "a los márgenes" de la cultura española del siglo XX, "el polizón de la generación del 27", "el poeta" surrealista español, el inspirador del Guernica de Picasso, el gran intérprete de César Vallejo, el estudioso el Apocalipsis... En Juan Larrea conviven muchas facetas y aspectos que se intentarán mostrar en este blog aportando, periódicamente, materiales que ayuden al estudio y divulgación de su obra.
Para empezar, una entrevista con Santiago Amón publicada en el diario El País, el día de fin de año de 1977.
Conversación con Juan Larrea.
Con
el Guernica (con su “Guernica” debajo del brazo), ha vuelto el
último exiliado. Tras cuarenta años de obligada erradicación,
acaba de regresar a España, aunque deforma eventual y,
desgraciadamente, efímera, nuestro gran poeta Juan Larrea. Autor de
una extensa obra literaria en la que priman siempre valores de
trascendencia, es Larrea universalmente conocido y reconocido por
deberse a su pluma la primera exégesis en tomo al Guernica de
Picasso, fuente y estimulo de cuantas otras se hayan producido con
posterioridad a 1947. fecha en que él divulgó la suya. Treinta años
después de su primera edición en Nueva York, el Guernica de Larrea
ve la luz en España, y la ve por paradójica vía de primicia; que
si bochornosas razones de censura vetaron por tanto tiempo una obra
maestra de nuestra literatura, fueron otras ignorancias y desdenes
los que injustificadamente dieron también en relegarla. Ha venido
Larrea a dar a conocer su Guernica, recientemente editado por
Cuadernos para el Diálogo presentado, el pasado martes, en Madrid.
Ha venido y ha hablado acaloradamente de España, de Picasso,
Vallejo...

SANTIAGO
AMÓN. ¿Por qué, tras cuarenta anos de exilio, se ha
decidido usted a regresar a España?
JUAN
LARREA. Hasta hace dos años ni pude ni quise. Hoy lo hago por una
razón tan sencilla y emocionante como puede serlo, y lo es, la
invitación que han tenido a bien hacerme las buenas gentes de
Cuadernos para el Diálogo. Me invitaron primero a editar con ellos
la versión castellana del Guernica y ahora me invitan a presentar
públicamente el libro en Madrid. Vengo con el Guernica en la mano
porque, aun simbolizando la paz, es un arma de guerra.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Le emocionó volver a pisar tierra española?
SANTIAGO
AMÓN. ¿No se siente usted protagonista?
JUAN
LARREA. Únicamente de mi mundo. Dentro de mi mundo lo que más me
gusta es mi propio mundo.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Le unía a usted una fuerte amistad con León Felipe?
JUAN
LARREA. Aparte de la amistad, entre nosotros medió una comunión en
la búsqueda de soterradas relaciones vitales y de símbolos. León
Felipe creía en mis caminos y solía decirme: Juan, sí que estás
loco, pero yo te sigo..
SANTIAGO
AMÓN. ¿Dos poetas de difícil clasificación incluso
generacional?
JUAN
LARREA. Mejor que inclasificables. León Felipe y yo somos dos
desorbitados.
SANTIAGO
AMÓN. ¿No se siente usted vinculado a la generación del
veintisiete?
JUAN
LARREA. Con todos sus valores, era una generación de profesionales
de la poesía, y yo siempre he odiado la profesión de poeta. En 1926
me fui a París para vivir la poesía en la vida. Allí, en casa de
Vicente Huidobro conocí a César Vallejo cuya vida estuvo y sigue
estando junto a la mía.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Antipoeta y mago como Vicente Huidobro?
JUAN
LARREA. Algo hay de ello. Siempre me interesó más la experiencia de
la vida que la expresión del arte. Inducido por el reclamo de la
vida, por el espíritu que la rige, de París me fui a los Andes, a
la altitud, para ver si caía el rayo, ¡y cayó! Toda una aventura
que trajo como resultado próximo el inesperado tesoro de
antigüedades incaicas que actualmente se exhibe en el Museo de
América, en Madrid.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Guarda su vida alguna similitud con la de Rimbaud?
JUAN
LARREA. Me encanta, como a él, eso de quemar las naves. Si usted
repasa mi biografía, observará que soy un especialista en la
materia. Desde niño, mi objetivo era trasladarme a las antípodas, a
Oceanía. y terminé, de la forma más inesperada, en la altiplanicie
de los Andes del Perú... y así, sucesivamente: siempre en los
lugares más imprevisibles. a merced del espíritu que gobierna y da
sentido a la vida.
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| Vicente Huidobro y Juan Larrea. |
SANTIAGO
AMÓN. ¿Es César Vallejo el poeta más grande del siglo?
JUAN
LARREA. Sin duda alguna, si poeta puede llamársele. Vallejo está
por descubrir en el mundo. He dedicado y sigo dedicando buena parte
de mi vida a la interpretación de su profecía universal, y me
complace figurar, bajo el nombre de Ernesto Zúñiga (¡alma
republicana!), junto a los otros dos grandes símbolos (el obrero
Pedro Rojas y el campesino Ramón Collar) de su poema apocalíptico
en tomo a España.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Qué relación media entre España y el Apocalipsis?
JUAN
LARREA. Una relación casi de identidad. En España se concreta
geográficamente el finísterrae, y donde se da el fin de lo material
comienza el más allá (el plus ultra) del espíritu. España es
signo de trascendencia. Descubrió un nuevo mundo, en sentido
material, y habrá de iluminar otro nuevo mundo de condición
trascendente, a través de la palabra (del verbo) que traduce la voz
del espíritu. César Vallejo estaba en posesión de la palabra
profética antes y después de su vinculación a España, con ocasión
de la guerra civil. El mensaje de César Vallejo sigue en pie.
SANTIAGO
AMÓN. ¿También nuestra guerra civil tuvo un signo
apocalíptico?
JUAN
LARREA. Por supuesto. Fue algo más que una guerra intestina
promovida por ideologías políticas o intereses económicos. Fue ni
más ni menos que la batalla entre el bien y el mal. cuyo dramático
resultado usted conoce. De aquí. y sólo de aquí, la tremenda
conmoción que causó en todo el mundo. Ninguna otra guerra ha tenido
semejante eco universal. Las cosas comienzan ahora a cambiar, por
fortuna. En la actual situación española se está jugando el
destino del mundo que culminará, noto dude usted, con el triunfo del
bien, con la iluminación del espíritu. España es tierra de
profecía.
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| Antología de la literatura apocalíptica de Juan Larrea realizada por Cristobal Serra. |
SANTIAGO AMÓN. ¿Apocalíptico y profético es igualmente el Guernica de Picasso?
JUAN
LARREA. Igualmente apocalíptico, profético y universal. No creo que
haya habido en la historia otro cuadro de mayor resonancia; una
resonancia mundial que difícilmente, cabe achacar a simples razones
de estética. Todo
el quehacer antecedente de Picasso no es otra cosa que la morosa
preparación de un gran mensaje, o la iniciación en una gran
profecía.
SANTIAGO
AMÓN. Usted que conoció a fondo al pintor a lo largo del
proceso conformador del Guernica y asistió, prácticamente, a
cuantas incidencias, cambios e innovaciones fue introduciendo hasta
la consumación del cuadro definitivo, ¿piensa que Picasso era
consciente del sentido, apocalíptico de su obra y de la
universalidad de su profecía?
JUAN
LARREA. El profeta es sólo transmisor de la voz del espíritu. Vive
en ella y de ella. Picasso vivió como pocos pueden imaginar el
Apocalipsis de nuestra guerra civil y la plasmó en el lienzo con
verdadera dimensión apocalíptica, Vivió como pocos el estado
febril que la guerra española produjo en el mundo, recogió la voz
del espíritu, que se incorpora y traduce en la forma de las
circunstancias, fue arrastrado por la ola y dio el do de pecho en el
Guernica.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Manifestó alguna vez su condición de profeta?
JUAN
LARREA. Picasso era un hombre-sorpresa, un hombre-enigma o, si se
quiere, un hombre-candado. Lo que pensaba Picasso sólo lo sabía
Picasso. Su subconsciencia moraba, eso si, en la profundidad de
buscar en el arte y más allá del arte. Cabe decir que Picasso nació
ya vinculado a la historia del arte.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Fue un gran español?
JUAN
LARREA. Un español universal, aunque su misma universalidad radicara
en sus adentros, en su propio enigma interior. Apenas si viajó
alguna vez más allá del medio de su costumbre. La sola idea de
emprender un viaje le producía verdaderos trastornos. En el, lo
universal y lo doméstico se conjugaban a las mil maravillas. Algo
tenia de gato acostumbrado a su tejado.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Fue un gran pintor?
JUAN
LARREA. No creo que valgan los adjetivos. En Picasso, como en César
Vallejo, toma cuerpo y estatura la entidad del fenómeno: ese
fenómeno universal tan incomprensible y tan propio de España y de
su lenguaje.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Realizó Picasso el célebre retrato de César
Vallejo a instancias de usted?
JUAN
LARREA. Así es. Picasso no conocía a Vallejo. Apenas se produjo la
muerte de César, me reuní, una larga larde, con el pintor y le leí
un buen puñado de versos vallejianos. Picasso. profunda y
visiblemente emocionado, exclamó: «A éste si que le hago el
retrato.» Y dicho y hecho. Tras una ojeada a unas cuantas
fotografías que le mostré, dejó para la historia no uno, sino tres
retratos de César Vallejo.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Fueron Picasso y usted dos grandes amigos?
JUAN
LARREA. Lo fuimos. A lo largo de los años 37, 38 y nuestro trato era
asiduo. Venía Picasso frecuentemente a mi casa, acompañado de Dora
Maar, su amiga de entonces (a ella se deben las fotografías del
proceso del Guernica tal como obran en mi libro), y yo iba a la suya,
en compañía de mi mujer. Llegué a ser su hombre de confianza , su
Jaime Sábanos, por así decirlo, de aquellos tiempos. Ante cualquier
solicitud, dificultad o indecisión, Picasso solía decir: "Pregúntenle a Larrea..." Posteriormente, él se quedó en su
universalidad doméstica y yo seguí mi camino.
SANTIAGO
AMÓN. ¿A dónde le ha conducido su camino?
JUAN
LARREA. A aquella región del espíritu en que la vida y la obra
adquieren un sentido trascendental. Sin una visión de trascendencia,
ni la vida, ni la obra, ni nada, tiene valor. Mi poesía lírica de
otros tiempos se ha convertido en relato épico de la humanidad y del
espíritu que la anima a través, según dije. de lo que llamamos las
circunstancias.
SANTIAGO
AMÓN. ¿En qué radica la vocación del artista?
JUAN
LARREA. En aquella milagrosa capacidad que mi gran amigo Lipchitz le
atribula, y se atribula. a la hora de influir en los acontecimientos,
de una forma eficiente, real, comprobable, como de hecho ha influido
el apocalíptico Guernica de Pablo Picasso.
SANTIAGO
AMÓN. ¿Sigue usted creyendo en el designio apocalíptico de
España?
JUAN
LARREA. Negarlo seria tanto como negar su historia y su propia
geografía. Hasta su escudo, digan lo que digan los expertos en
heráldica, se ve presidido y rodeado por el águila del Apocalipsis.
ADENDA