martes, 19 de agosto de 2008

Releyendo a Copleston

Volviendo a leer el tercer volumen de la historia de la filosofía de Copleston, me he topado, al final del libro, en una recapitulación a los tres primeros tomos (los que van de la filosofía griega a Duns Escoto), con uno párrafo que, para mi gusto, plantean con una claridad inusual la relación entre cristianismo, filosofía y salvación. Espero que os interese.
"El hecho de que los primeros escritores cristianos tornasen términos e ideas del neoplatonismo puede inclinarle a uno a subrayar la continuidad entre el pensamiento griego y el cristiano. Y ésa es la línea que he seguido en mis volúmenes primero y segundo. No tengo la menor intención de renunciar ahora a la validez de esa línea de pensamiento; pero conviene subrayar igualmente el hecho de que hubo también un agudo corte entre el pensamiento griego y el cristiano. Un neoplatónico como Porfirio advirtió con mucha claridad la diferencia entre una filosofía que asignaba poca importancia a la historia, y para la que la idea de un Dios encarnado era impensable, una religión que atribuía una importancia profunda a acontecimientos históricos concretos, y que se fundaba en la creencia en la Encarnación. Además, la aceptación cristiana de Cristo como el Hijo de Dios, y de la revelación divina en la historia, significaron que para los cristianos la filosofía como tal no podía ser el camino de salvación. Escritores cristianos como Clemente de Alejandría interpretaban la filosofía en su sentido literal como "amor a la sabiduría", y veían la filosofía griega, especialmente el platonismo en sentido amplio, como una preparación para el cristianismo, que cumplió en el mundo griego una función análoga a la cumplida entre los judíos por a Ley y los Profetas. Choca así la amistosa actitud tomada por un Clemente le Alejandría hacia la filosofía griega, en contraste con la actitud tomada por un Tertuliano. Pero si se considera un poco más de cerca la actitud del primero, se pueden ver sus implicaciones, a saber, que el papel de la filosofía griega había sido asumido de una manera definida por la religión cristiana. Y, en realidad, cuando la filosofía se desarrolló en el mundo cristiano medieval, tendió a ser "académica", asunto de universidades y de lógicos profesionales. Ningún filósofo cristiano consideró realmente a la filosofía como un camino de salvación; y cuando se reprocha a los pensadores medievales el que atendiesen excesivamente a sutilidades lógicas, se olvida a veces que para ellos era difícil que la filosofía tuviese sino una finalidad “académica". Cuando en la Edad Moderna se encuentra de nuevo la concepción filosofía como "camino de salvación", esa concepción tiene generalmente su origen o en una pérdida de fe en la teología cristiana y un deseo ir encontrarle un substitutivo, o, en el caso de pensadores cristianos, en el deseo de encontrar una perspectiva aceptable para los que ya no son cristianos. El cristiano creyente mira a la religión para encontrar inspiración a su vida y guía para su conducta, y no a la filosofía, por muy interesado que pueda estar en ésta."

10 comentarios:

Enrri dijo...

No sé, creo que las palabras de Porfirio son muy parecidas a la idea que expone Festugière en las últimas páginas de su obra "La Esencia de la Tragedia Griega".
¿La ha leído?

Don Cogito dijo...

Pues no, no lo he leido pero tomo nota.
Muchas gracias

ErmitañoUrbano dijo...

La lectura de Platon, es muy importante para nuestra espiritualidad Ctólica. Muchos autores, entre ellos Santo tomas de aquino, el beato Taulero, Suson ,el maestro Eckart, San Juan dela Cruz, etc...suponen a Platón. Saludos.

Don Cogito dijo...

... ummm la verdad es que este es un tema muy interesante... quizá (creo)habría que matizar que más que platonismo, la influencia es más bien Neoplatónica (Plotino, Proclo) via Dionisio Areopagita (no del pseudo no me gusta), Origenes y San Agustín...de todas maneras m parece un asunto interminable...
De todas maneras también hay que señalar la existencia de que otros autores cristianos que no han visto con buenos ojos la influencia de la filosofía (Tertuliano en la antiguedad o Shestov en el siglo XX)

Saludos

Joaquín dijo...

En origen el Maestro predicó a su pueblo, en la Galilea. La adopción de las fórmulas filosóficas grecolatinas fue el "precio" que hubo que pagar para propagar la Buena Nueva entre las comunidades alejandrinas y del Imperio.

Decir que el estudio de la filosofía clásica es necesario para entender la formulación de la fe cristiana, encierra una tautología: porque históricamente la primitiva predicación de Jesús se fue revistiendo de las fórmulas filosóficas paganas.

Tenemos que respondernos si la envolvente filosófica nos distancia, o incluso nos hace infieles, a la predicación primera del Maestro.

Don Cogito dijo...

Estoy basicamente de acuerdo contigo Joaquín, aún cuando creo que la fe cristiana PUEDE utilizar la filosofía para resaltar o ayudar a entender una parte de su fe. Pongo un ejemplo: tal y como lo veo, Santo Tomás y su adopción de parte del legado aristotélico no puede entenderse sin tener presente la crisis maniquea. Más incluso que adoptar al aristotelismo, Santo Tomás lo que consigue es ayudar a entender la Encarnación.

Como siempre muchos saludos

Joaquín dijo...

Tocayo, Santo Tomás es otra cosa, aún más distante de los orígenes del cristianismo. Fue un modernista avant la lettre, porque su propósito fue enseñar la doctrina católica, que él ya encontró formulada, empleando los paradigmas del aristotelismo latino, entonces en un 'revival' por medio de los filósofos judíos, árabes y persas. No innovaba tanto como volvía a repensar la doctrina desde presupuestos paganos nuevos. Pero el trabajo teológico, en mucha medida, se lo encontró ya hecho, y los dogmas cristalizados. Creo que nosotros no tenemos perspectiva para entender la audacia de Santo Tomás (somos tomistas según la letra, pero no según el espíritu). Por eso, yo entendería que Santo Tomás ayuda a entender la Encarnación "desde los presupuestos aristotélicos", y no en absoluto.

También muchos saludos

Don Cogito dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Don Cogito dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Don Cogito dijo...

Bueno, “me levanto el craneo”, como dirían los castizos, ante tu comentario. De todas maneras, lo que intentaba, es comprender la labor de Tomás no tanto desde su adopción de aristotelismo como desde su “actualización” (Dios, que palabro más horroroso) de ciertos dogmas de la fe cristiana que en aquel momento estaban puestos de duda (la Encarnación y la idea de Dios como Creador). En este sentido, creo que la argumentación contra dichos movimientos heréticos no podía, desde San Agustín y sus herederos, dar mucho más de si.
Bueno, esta interpretación del librito de Chesterton....