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jueves, 23 de noviembre de 2017

Polonia. De Gombrowicz a Kantor (ABC Literario, 18 de agosto de 1990) de José Grau



Panorama de la literatura contemporánea
Polonia. De Gombrowicz a Kantor
La literatura polaca de este siglo ha contado con figuras de primer orden: así, Witold Gombrowicz. Bruno Schulz y Stanisław Witkiewicz, a los que ha de agregarse el poeta Czesław Miłosz, premio Nobel en 1980. No es casual que la tragedia de Polonia, víctima de los totalitarismos, nutriera de forma sustancial la obra de Gombrowicz; además de marcar el doloroso final de Schulz, fusilado durante la ocupación alemana, y de Witkiewicz, que se suicidó cuando el Ejército soviético cruzó la frontera de su patria. Todavía hoy es el manadero en el que bebe la inspiración de Tadeusz Kantor, el hombre de teatro más notable de Polonia de posguerra. La literatura polaca logró sobrevivir al furor totalitario y a la ocupación rusa, y ha producido obras de notoria significación. Sólo algunos de estos nuevos nombres son conocidos en España, como es el caso de Kantor y del gran novelista Andrzej Kúsniewicz, autor de «El rey de las Dos Sicilias». Sobre la situación de las letras en Polonia José Grau ha elaborado este informe, con el que continuamos la serie dedicada al estado de la literatura en el mundo.
BAJANDO por la calle Nowy Świat, en el centro de Varsovia es fácil encontrar puestos de libros al aire libre. Desde hace unos meses, hay un tomo que destaca en todos esos tenderetes. Se trata de las memorias del legendario Jacek Kuron: «Wina i Wiara» («Culpa y confianza»), editado en 1990, en las que describe su evolución política. Kuron es un personaje muy destacado de la vida polaca: primero comunista, a partir de 1968 se fue distanciando y ligándose a la oposición; ahora es ministro del Trabajo.
Otro libro también muy popular son las memorias de Edward Gierek, secretario general del Partido Comunista durante los años setenta, década en la que Polonia se endeudó hasta dimensiones insospechadas, aunque de puertas adentro pareciera haber un relativo bienestar. A excepción de estas dos «Memorias», apenas se ven novedades en los escaparates de las librerías polacas. El sector del libro sufre especialmente la crisis, de tal manera que las obras a la venta lo están casi más por casualidad que por necesidades de mercado. Es imposible obtener un determinado libro extranjero. En Polonia hay que dejarse llevar por la improvisación, con la esperanza de que quizá se encuentre lo que se busca.
Las memorias y las narraciones de carácter histórico son las creaciones que actualmente más se leen. Hay tres temas dominantes, en torno a los cuales giran la literatura y la historia. Se trata del tema de la matanza de Katyn, donde en 1943 la policía secreta de Stalin asesinó a miles de oficiales polacos; el tema de la ocupación nazi de Polonia durante la segunda guerra mundial, y, finalmente, la epopeya que motivó la declaración del estado de guerra en 1981. Sobre estas tres materias se ven ahora en Varsovia muchas obras que, sin embargo, no son nuevas, puesto que ya habían sido publicadas en el exilio, pero que ahora son accesibles a los polacos.
En Polonia se comenta que la perspectiva del mercado libre asusta a los creadores. Andrzej Braun, presidente de la Asociación de los Escritores Polacos (Stowarzyszenie Pisarzy Polskich, SPP), ha señalado recientemente en este sentido que en el mundo la mayoría de los escritores no se gana la vida con la literatura; en Polonia todos lo desearían. Hasta ahora, un poeta podía vivir de sus poesías, porque el Estado las editaba, independientemente de que las quisiera leer o no. Ahora parece que no será así.
La literatura polaca, y el mundo de sus organizaciones, estaba casi exclusivamente representada por escritores muy implicados políticamente y que apoyaban -lógico- al régimen comunista. En el Congreso de la Cultura Polaca, interrumpido el 13 de diciembre de 1981 por la ley marcial, el escritor Andrzej Kijowski afirmó: «Todo lo que hemos escrito está destinado a la autoridad y no a los lectores.» El destinatario, añadía Braun, había sido la autoridad en forma de censura. Ahora hay que preguntarse si gustará a la sociedad, y no a la censura. En julio de 1983, la Unión fue administrativamente disuelta por «infringir las leyes». Su último presidente fue Jan Józef Szczepański.
La literatura ambiciosa, de calidad, es acogida en Polonia casi sólo por las elites. La literatura documental -a veces de gran calidad- es la que llega más al público, tanto a lectores con interés puramente literario como a los no tan interesados por las letras en sí. Es la literatura que desvela el hecho histórico o que ilumina la vida: no se persigue, pues, el arte por el arte.
Novela
En opinión del destacado crítico y profesor Janusz Sławiński, Józef Mackiewicz sigue siendo el novelista polaco contemporáneo más influyente, a pesar de haber fallecido hace cinco años.
¿Cuál es la razón? Mackiewicz, como otros grandes autores polacos, es un escritor de la emigración; por ello, sus obras se leen ahora con más devoción. Y más aún por la gente joven. A veces, según Sławiński, en la emigración estaba «lo realmente contemporáneo polaco», motivo por el cual algunos escritores mayores, o incluso ya desaparecidos, empiezan a influir en la nación en estos momentos, y también en los círculos literarios.
Józef Mackiewicz fue uno de los primeros polacos que tuvo ocasión de ver la exhumación de las tumbas de Katyn en 1943. Esta experiencia se reflejó en un libro, ya traducido a varios idiomas, y que en polaco se titula « Zbrodnia katyńska w świetle faktów i dokumentów » («Crimen de Katyn a la luz de los hechos y de los documentos»).
Mackiewicz domina excepcionalmente bien la prosa y es autor de otras muchas novelas que ahora están causando un gran impacto. Es el gran representante de la literatura documental. Lo suyo es el relato que nace en la frontera de la ficción y la documentación. Es una mezcla literaria de reportaje y crónica.
Entre los escritores en prosa vivos y que no han emigrado, Tadeusz Konwicki es el número uno. Konwicki ha publicado obras como «Mała Apokalipsa» («Pequeña Apocalipsis») o «Kompleks Polski» («Complejo de Polonia»), críticas al comunismo. Konwicki es un escritor muy arraigado en la tradición polaca, sobre todo romántica. Los elementos realistas de su obra están imbuidos en una fantasmagoría somnolienta. Konwicki, redactor del semanario «Odrodzenie» («Renacimiento») tras la Segunda Guerra Mundial, escribe también guiones de cine.
Un autor más joven que Konwicki, y también gran maestro de la prosa, es Marek Nowakowski (nacido en 1935). Se trata de un escritor que refleja minuciosamente en sus novelas la realidad polaca: es decir, sus complicaciones y el carácter vil del viejo sistema, de cuyas cenizas hay que crear algo nuevo. Marek Nowakowski es un realista tradicional y, sobre todo, un autor de género, interesado por las costumbres, el ambiente y sus curiosidades lingüísticas.
Por lo que respecta a la prosa de vanguardia, hay toda una escuela conocida como «Twórczość» («Creación»), con su correspondiente revista mensual literaria. Al margen de este grupo se encuentra un buen autor de novelas llamado Janusz Anderman.
Un caso singular es Andrzej Szczypiorski, un escritor probablemente más conocido en el extranjero que en Polonia, donde parece ser que no se le estima demasiado. Algunos críticos literarios polacos han llegado a asegurar que su prosa no es demasiado brillante. Szczypiorski, de talante conciliador pero, con todo, típicamente polaco, ha escrito novelas con la ocupación nazi de Varsovia como tema de fondo. Además de escritor es senador de Solidaridad.
De alguna manera, Stefan Kisielewski es también una excepción. Es un hombre de la derecha, que, por sólo citar un ejemplo, en la Polonia comunista se permitía alabar al general Franco porque había posibilitado el paso de un sistema autoritario a un sistema democrático y, en cierto sentido, pensaba que era un modelo para Polonia. Kisielewski no es un escritor «sensu stricto» -aunque haya escrito muchas y buenas novelas-; es, sobre todo, un publicista político y un autor decididamente antitotalitario, pero de un antitotalitarismo que proviene de la derecha, no de la izquierda. Entre sus últimas novelas se encuentran «Przygoda w Warszawie» («Aventura en Varsovia»), de 1976: « Podróż w czasie » («Viaje en el tiempo»), escrito en 1982, y «Wszystko inaczej» («Todo de otro modo»), de 1986.
Poesía
El poeta polaco contemporáneo más importante es Zbigniew Herbert (nacido en 1924), y no el premio Nobel de 1980, Czesław Miłosz. En Polonia influye mucho más Herbert por su moralismo consecuente, que constituye un punto fijo de referencia. La tradición a la que alude Herbert es la de la lírica moralista, prerromántica, o sea, clasicista.
Miłosz es un escritor simbólico, y es un premio Nobel, es decir, más universal: pero también es un prominente emigrante. Poeta sincretista, aprovecha tanto los logros de vanguardia como las tradiciones de la poesía barroca, clásica y mística. Sería difícil encontrar una dominante clara en sus versos. Miłosz, aunque muy arraigado a la tradición local polaco-lituana, supo elevar lo nacional al plano mundial. Esto fue, sin duda, lo que contribuyó a que le concedieran el premio Nobel.
Czesław Miłosz (1911) emigró en 1951 y es, desde 1960, profesor de literatura polaca y rusa en la Universidad de Berkeley (EE.UU.). Su poesía evolucionó desde el «catastrofismo» hasta la problemática histórico-filosófica y cultural, en la cual el tema predominante es la confrontación de los valores universales morales y estéticos, con las experiencias históricas del hombre de la segunda mitad del XX
Para algunos críticos, sin embargo, la gran poeta de nuestro siglo es Wisława Szymborska. Entre los jóvenes (en tomo a los cuarenta años) estarían autores tales como Stanisław Barańczak y Adam Zagajewski. Stanisław Barańczak era miembro del KOR (Comité de defensa de los obreros), un grupo de intelectuales que luego, en su mayoría, se unió al sindicato Solidaridad. Ahora Barańczak es profesor de literatura polaca en la Universidad de Harvard.
Teatro
Hay que destacar entre los autores teatrales polacos consagrados la figura del dramaturgo y director Tadeusz Kantor (1915), autor de una obra considerable que es una interrogación turbadora sobre la trágica historia de Polonia, escrita y realizada con una gran pluralidad de medios. Kantor es, sin duda, uno de los grandes nombres del teatro europeo actual. El dramaturgo ha actuado en España, y hace unos años los «Cuadernos de El Público» publicaron su excelente obra «¡Qué revienten los artistas!»
Probablemente, sólo hay otros dos buenos dramaturgos entre los escritores polacos contemporáneos: Sławomir Mrożek, que a pesar de vivir en México escribe siempre en polaco, y Tadeusz Różewicz.
Mrożek utiliza el absurdo y la fantasía para eliminar la solemnidad de la política. Sus piezas teatrales se asemejan a la de Ionesco, y son un ejemplo de la imaginación y el talento del humorista de mayor sutileza de cuantos han aparecido en Polonia desde el año 1956.
Filosofía
Dos figuras son singularmente atrayentes: Leszek Kołakowski y Roman Ingarden. Kołakowski es el más destacado filósofo polaco y uno de los punteros en el panorama mundial. Su prosa ensayístico-filosófica es de una gran calidad, y ha conseguido crear un modelo a seguir entre los autores de su país.
La teoría fenomenológica de la literatura de Roman Ingarden es una de las más destacadas del siglo XX, junto a la teoría estructuralista y la psicoanalítica. Ha creado todo un mundo de nociones en el marco de las ciencias literarias. Discípulo de Husserl, fue profesor de la Universidad de Lwów, y a partir de 1945, de la Universidad Jaguelónica de Cracovia. Ingarden realizó una investigación antológica, sobre todo de las obras de arte, además de sus logros en el campo de teoría de la literatura y de la estética descriptiva.
Ensayo
Aleksander Gieysztor, el actual director del Castillo Real, es el más destacado medievalista; junto a él destaca Aleksander Labuda. Zbigniew Wójcik es un especialista en los siglos XVII y XVIII. Emanuel Rostworowski, fallecido en 1989, estudió en profundidad el XVIII. Stefan Kieniewicz es el investigador más relevante del XIX: se ocupa sobre todo de la insurrección polaca del año 1863. Antes, al igual que la mayoría de los historiadores polacos, era marxista. Tadeusz Lepkowski -recientemente desaparecido- se ocupaba de la historia contemporánea.
En Occidente, en especial en Alemania, goza de gran prestigio Władysław Bartoszewski, que ha escrito varias obras sobre la ocupación nazi y la insurrección de Varsovia en 1944. Amigo del primer ministro Tadeusz Mazowiecki, en la actualidad es embajador de Polonia en Austria. Otros destacados historiadores son Jerzy Kłoczowski (medievalista), Piotr Wandycz (historia moderna), Marek Drozdowski (se ocupa de la historia económica de Polonia de entreguerras) y Wojciech Roszkowski (historia moderna).
José GRAU

ABC Literario, 18 de agosto de 1990, pp. VI-VII.

sábado, 23 de mayo de 2009

jueves, 1 de enero de 2009

Medio siglo

UN PAÍS

En la misma esquina de este viejo mapa hay un país que añoro.
Es la patria de las manzanas, las colinas, los ríos perezosos, del vino agrio y el amor.
Por desgracia una gran araña tejió sobre él su tela
y con su viscosa saliva cerró las puertas del sueño.

Y es siempre así: el ángel con la espada de fuego, la araña y la conciencia.

(1957)

De "Informe sobre la ciudad sitiada". Traducción de Xaverio BallesterMadrid, Ediciones Hiperión, 1993. 2.ª edición, 2008

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un poema de amor


DOS GOTAS

Los bosques ardían-
y ellos
en sus cuellos enredaban los brazos
como ramos de rosas

la gente corría a los refugios
él decía que su esposa tenía cabellos
en los que uno podía esconderse

cubiertos con una sola manta
musitaban impúdicas palabras
la letanía de los amantes

Si la cosa se ponía fea
saltaban en los ojos del otro
y los cerraban con fuerza

con tanta fuerza que no sintieron el fuego
que alcanzaba sus pestañas

hasta el final fueron audaces
hasta el final fueron fieles
hasta el final fueron parecidos
como dos gotas
detenidas al borde de la cara

Zbigniew Herbert
(1956)

De "Informe sobre la ciudad sitiada". Traducción de Xaverio Ballester. Madrid, Ediciones Hiperión, 1993. 2.ª edición, 2008

martes, 26 de agosto de 2008

Una gran noticia

En poquísimos días, llegará a las librerías la primera traducción en castellano que se realiza de un libro de ensayos de Zbigniew Herbert. Es esta una gran noticia, que llena un hueco muy grande en las traducciones del autor polaco (ya traducido al ruso, inglés, francés, italiano, alemán...) y abre al lector en español, la posibilidad de disfrutar de la siempre jugosa prosa de este gran escritor.
Para tal propósito, se ha elegido Naturaleza muerta con brida, una fantástica colección de ensayos que Herbert dedicó a la Holanda del siglo XVII, tomando como punto de partida al misterioso pintor Torrentius, autor del cuadro que da título al libro. Este volumen, además, es parte de una trilogía formada por El laberinto en el mar y El barbaro en el jardín que, esperemos, sea también traducida al castellano.

... y por si fuera poco, la tradicción es de Xavier Farré.

Verdaderamente, estamos de enhorabuena.

lunes, 4 de agosto de 2008

Contra Hamlet

EL TRENO DE FORTINBRÁS

para M. C.
AHORA que nos hemos quedado solos podemos hablar príncipe
de hombre a hombre
aunque yaces tendido en la escalera y ves tanto como una hormiga muerta
es decir un negro sol de rayos quebrados
Nunca pude pensar en tus manos sin una sonrisa
y ahora que yacen sobre la piedra como nidos derribados
están tan indefensas como antes y es este precisamente el final
Las manos yacen aparte La espada yace aparte Aparte la cabeza
y los pies de caballero en blandas pantuflas
Tendrás un funeral militar aunque no fuiste soldado
es el único ritual con el que estoy algo familiarizado
No habrá cirios ni cantos sino mechas y estruendo
el crespón negro arrastrado por el empedrado yelmos herradas
botas caballos de artillería redobles redobles lo sé nada del otro mundo
serán mis maniobras antes del traspaso de poderes
es preciso agarrar a la ciudad por el pescuezo y sacudirla un poco

Antes o después tenías que morir Hamlet no estabas hecho para la vida
creías en ideas de cristal y no en la arcilla humana
vivías en continuos calambres como en un sueño cazabas quimeras
con voracidad masticabas el aire y al punto vomitabas
no sabías ninguna cosa humana ni siquiera respirar sabías

Ahora tienes paz Hamlet hiciste lo que te correspondía
y tienes paz El resto no es silencio sino que me pertenece
elegiste la parte más fácil la estocada efectista
mas qué es una muerta heroica frente al eterno velar
con la fría manzana en el puño en el sitial alto
con la vista sobre el hormiguero y la esfera de un reloj

Adiós príncipe me espera un proyecto de alcantarillado
y el decreto concerniente a prostitutas y mendigos
debo también idear un mejor sistema de prisiones
ya que como con razón observaste Dinamarca es una prisión
Parto hacia mis asuntos Hoy en la noche nacerá
la estrella Hamlet Ya nunca nos encontraremos
lo que tras de mí quedará ya no será materia de tragedia alguna

Ni darnos la bienvenida ni el adiós vivimos en archipiélagos
y estas aguas estas palabras qué pueden qué pueden príncipe

Zbigniew Herbert (Traducción Xaviero Ballester)

martes, 29 de julio de 2008

¿Natura devorans, natura devorata?

"Czeslaw Milosz ha mandado algunas de sus traducciones de Zbigniew Herbert —un poeta fantásticamente bueno— con una carta en que me discute mi amor a la naturaleza, mi actitud opti­mista hacia ella, sin reflexionar qué cruel es la naturaleza, etc. Di­cho de otro modo, él piensa que no soy bastante maniqueo: ¿tengo derecho en una época como ésta a ser (o a imaginarme) inmune a ciertos venenos? (Otros están convencidos de que soy demasiado maniqueo, pero nunca les he tomado en serio.)
¿Realmente tendría que percibir la naturaleza como ajena y sin corazón? ¿Tendría que estar dispuesto a imaginar que esa alie­nación respecto a la naturaleza es real, y que una actitud de sim­patía, de unidad con ella, es sólo imaginaria? Al contrario: tene­mos diversas proyecciones entre las cuales elegir. Nuestra actitud hacia la naturaleza es sencillamente una extensión de nuestra acti­tud hacia nosotros mismos, y entre nosotros. Somos libres de estar en paz con nosotros mismos y con otros, y por tanto con la na­turaleza.
¿O no lo somos?
Ahí está el problema: hubo aquellos cerdos de las S.S. que amaban a la naturaleza como nadie, y que se volvían hacia "ella" como alivio de sus orgías, para seguir siendo, al fin y al cabo, hu­manos en medio del infierno que habían creado para sí mismos al crearlo para otros. ¡Torturaban a otros y luego se volvían a poner­se en paz con la naturaleza! El problema es éste: que como, de hecho, los más bestiales muchas veces son los que más tienden a hablar en los términos más sencillos e inocentes de la felicidad de la vida, ¿no se deduce que uno no debería permitirse ser feliz en una época como la nuestra, ya que el mero hecho de disfrutar la vida, o cualquier aspecto de la vida le pone a uno automática­mente en connivencia con los que la estropean sistemáticamente?
En cualquier caso, es cierto que hay un naturalismo trillado y completamente falso que es parte del mito totalitario —o sencilla­mente parte de la mentalidad de la sociedad de masas (campamentos, parques nacionales, multitudes de la playa, etc.)— Pero ¿sig­nifica eso que no se puede conservar ninguna pretensión de sinceridad y autenticidad sin rendir culto a lo feo, a lo insignifi­cante?"


Thomas Merton. Conjeturas de un espectador culpable.

sábado, 31 de mayo de 2008

Don Cógito lee el periodico


En primera página
la noticia de la matanza de 120 soldados

la guerra ya duraba mucho
uno puede acostumbrarse

justo al lado información
de un crimen espectacular
con el retrato del asesino

la mirada de Don Cógito
salta indiferente
la hecatombe de los soldados
para sumergirse con deleite
en la descripción del espanto cotidiano

un agricultor de unos treinta años
en una depresión nerviosa
mató a su mujer
y a sus dos pequeñuelos

con precisión se describen
la ejecución del crimen
la posición de los cuerpos
y otros detalles

a los 120 caídos
inútil es buscar en un mapa
la excesiva lejanía
los oculta como una jungla

no estimulan la imaginación
son demasiados
la cifra cero al final
los transforma en una abstracción

un tema para meditar:
la aritmética de la compasión


Zbigniew Herbert “Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas”. Versión de Xaverio Ballester

domingo, 9 de marzo de 2008

"Informe desde la ciudad sitiada"

Busto de Tucídides.

INFORME DESDE LA CIUDAD SITIADA

Demasiado viejo para llevar las armas y luchar como los otros-

fui designado como un favor para el mediocre papel de cronista
registro -sin saber para quién- los acontecimientos del asedio

debo ser exacto mas no sé cuándo comenzó la invasión
hace doscientos años en diciembre septiembre¹ quizá ayer al amanecer
todos padecen aquí del deterioro de la noción del tiempo

nos quedó sólo el lugar el apego al lugar
aún poseemos las ruinas de los templos los espectros de jardines y casas
si perdemos nuestras ruinas nada nos quedará

escribo tal como sé en el ritmo de semanas inconclusas
lunes: almacenes vacíos la rata ha devenido moneda corriente
martes: alcalde asesinado por agentes desconocidos
miércoles: conversaciones sobre el armisticio el enemigo confinó a los legados ignoramos dónde se encuentran esto es el lugar de su suplicio
jueves: tras una turbulenta asamblea se rechaza por mayoría de votos
la propuesta de los comerciantes de especias de rendición incondicional
viernes: comienza la peste sábado: se ha suicidado
un desconocido inflexible defensor domingo: no hay agua rechazamos
un ataque en la puerta este llamada Puerta de la Alianza

lo sé todo esto es monótono a nadie puede conmover

evito comentarios las emociones mantengo a raya escribo sobre hechos
aparentemente sólo ellos son valorados en los mercados foráneos
pero con cierto orgullo deseo informar al mundo
que gracias a la guerra hemos criado una nueva variedad de niños
a nuestros niños no les gustan los cuentos juegan a matar
despiertos y dormidos sueñan con la sopa el pan los huesos
exactamente como los perros y los gatos

al atardecer me gusta deambular por los confines de la Ciudad
a lo largo de las fronteras de nuestra libertad incierta
miro desde lo alto el hormigueo de los ejércitos sus luces
escucho el tronar de los tambores los alaridos bárbaros
en verdad es inconcebible que la Ciudad todavía se defienda

el asedio continúa los enemigos deben ser reemplazados
nada les une excepto el anhelo de nuestra destrucción
godos tártaros suecos huestes del César regimientos de la Transfiguración del Señor2
quién los enumerará
los colores de los estandartes cambian como el bosque en el horizonte
desde el delicado amarillo de aves en primavera a través del verde del rojo hasta el negro invernal

así al atardecer liberado de los hechos puedo pensar
en asuntos antiguos lejanos por ejemplo en nuestros
aliados de ultramar lo sé su compasión es sincera
envían harinas sacos de ánimo grasa y buenos consejos
ignoran incluso que nos traicionaron sus padres
nuestros ex-aliados desde los tiempos de la segunda Apocalipsis

sus hijos no tienen culpa merecen gratitud así que les estamos agradecidos
no sufrieron un asedio largo como una eternidad
a quienes alcanzó la desdicha están siempre solos
los defensores del Dalai-Lama kurdos montañeses afganos

ahora cuando escribo estas palabras los partidarios del pacto
conquistaron cierta ventaja sobre la fracción de los intransigentes
habituales las oscilaciones de ánimo los destinos aún se sopesan

los cementerios crecen disminuye el número de los defensores
pero la defensa perdura y perdurará hasta el final
y si cae la Ciudad y uno solo sobrevive
él portará consigo la Ciudad por los caminos del exilio
él será la Ciudad

miramos en el rostro del hambre el rostro del fuego el rostro de la muerte
y el peor de todos -el rostro de la traición
y sólo nuestro sueños no fueron humillados

(1984)

¹La noche del 13 de Diciembre de 1981 fue decretado en todo el país el estado de guerra, el movimiento democrático «Solidaridad», el primer sindicato independiente en un país socialista, fue disuelto y declarados ilegales todos los acuerdos firmados entre el sindicato y el gobierno. A la declaración del estado de guerra siguió una represión generalizada. En Septiembre de 1939, por otra parte, dio comienzo, como es sabido, la segunda guerra mundial.
2El Regimiento de la Transfiguración del Señor era el nombre de un cuerpo militar especial que constituía la guardia personal y fidelísima del zar.

De "Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas". Traducción de Xaverio Ballester

Madrid, Ediciones Hiperión, 1993.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Zbigniew Herbert


Uno de los modestísmos objetivos de este blog es propagar -en la medida de lo posible- la cultura y literatura polaca. Para ello hoy os presento al -quizá- más importante poeta de todo el siglo XX en Polonia: Zbigniew Herbert (pinchar aquí.) Espero que disfrutéis del GRAN poema que os transcribo a continuación


Anunciación del Maestro de la Sagrada Sangre (S XV)Museo del Prado
Los Antiguos Maestros

Los Antiguos Maestros
prescindían de nombres,

sus firmas eran
blancos dedos de Madonna

o las rosadas torres
di città sul mare


y también escenas de la vida
della Beata Umiltà


se diluían
en el sogno
miracolo
crocifissione.

encontraban refugio
bajo párpados de ángeles

tras colinas de nubes
en la espesa hierba del paraíso,

naufragaron sin dejar rastro
en áureos firmamentos

sin gritos de espanto
sin invocar un recuerdo.


la superficie de sus cuadros
es lisa como un espejo

no son espejos para nosotros
son espejos para los elegidos.


Yo os invoco Viejos Maestros
en los duros momentos de la duda

haced que de mí caiga
la reptil escama del orgullo

que sordo quede
la tentación de la fama.

yo os invoco Antiguos Maestros,

Pintor de la Lluvia de Maná,
Pintor de los Arboles Bordados,
Pintor de la Visitación,
Pintor de la Sagrada Sangre.



(traducción de Xaviero Ballester)

domingo, 29 de julio de 2007

Don Cógito sobre la postura erguida


1
En Útica
los ciudadanos
no quieren defenderse

en la ciudad estalló la epidemia
del instinto de conservación

el templo de la libertad
se trocó en rastro

el senado delibera
cómo no ser senado

los ciudadanos
no quieren defenderse

asisten a acelerados cursillos
de genuflexión

pasivos esperan al enemigo
escriben aduladores discursos
entierran el oro

cosen nuevos estandartes
inocentemente blancos
enseñan a los niños a mentir

abrieron las puertas
por las que ahora penetra
una columna de arena

por lo demás como de costumbre
comercio y copulación

2
Don Cógito
querría estara la altura de las circunstancias

esto es
mirar al destino
directamente a los ojos

como Catón el Joven
mira en las Vidas

no tiene sin embargo
espada

ni ocasión
para enviar a su familia a ultramar

espera pues como los demás
pasea por la insomne habitación

contra los consejos de los estoicos
querría tener el cuerpo de diamante
y alas

mira por la ventana
cómo el sol de la República
se aproxima al ocaso

le quedó poco
en realidad sólo
la elección de la postura
en la que desea morir

la elección del gesto
la elección de la última palabra

por esto no se tiende
en el lecho
para evitar
ser estrangulado mientras sueña

querría hasta el final
estar a la altura de las circunstancias

el destino le mira a los ojos
en el lugar donde estaba
su cabeza

(1974)
Zbigniew Herbert

Versión de Xaverio Ballester

martes, 1 de mayo de 2007

A modo de introducción



TORNADA¹ DE DON CÓGITO

Vé donde fueron aquellos hasta el linde oscuro
tras el vellocino de oro de la nada tu último premio

vé erguido entre los que están de rodillas
entre los que vuelven la espalda y los derribados en el polvo

te salvaste no para vivir
tienes poco tiempo has de dar testimonio
sé valiente cuando la razón flaquee sé valiente
en el cómputo final esto es lo único que cuenta

y que tu ira impotente sea como el mar
cada vez que escuches la voz de los humillados y golpeados

que no te abandone tu hermano el Desprecio
para los delatores verdugos cobardes -ellos vencerán
irán a tu entierro y con alivio arrojarán un terrón
y la carcoma escribirá tu biografía retocada

y no perdones en verdad no está en tu poder
perdonar en nombre de los traicionados al alba
guárdate sin embargo del orgullo innecesario

contempla en el espejo tu rostro de bufón
repite: fui reclutado -acaso no había mejores?

guárdate del corazón árido ama la fuente matinal
el ave de nombre desconocido el roble invernal
la luz en el muro el esplendor del cielo
ellos no precisan de tu cálido aliento
existen para decirte: nadie te consolará

vigila -cuando la luz en las montañas dé la señal-levántate y vé
mientras la sangre haga girar la estrella oscura en tu pecho

repite las viejas maldiciones de la humanidad los cuentos y leyendas
pues así conquistarás el bien que no conquistarás
repite las grandes palabras repítelas con terquedad
como quienes marcharon por el desierto y murieron en la arena

y por ello te premiarán con lo que tienen bajo el brazo
con un azote de sonrisas con un homicidio en el basurero

vé pues sólo así serás aceptado en el círculo de las frías calaveras
en el círculo de tus antecesores: de Gilgamés Héctor Roland
de los defensores del reino sin linde y la ciudad de las cenizas
Sé fiel Vé

(1974)
Zbigniew Herbert.

¹La traducción es sólo aproximativa. Przeslanie indica en polaco la «conclusión de una obra poética que contiene una dedicatoria o una alocución directa a una persona determinada». Por razones obvias se ha preferidoevitar las acepciones populares de «mensaje ético» o «moraleja». El poema ocupa el último lugar en el poemario"Don Cógito".

Versión de Xaviero Ballester